Saltar al contenido

Para maestras y maestros

Planeación: «El sapo no se lava el pie»

Que niñas y niños canten «El sapo no se lava el pie» cambiando las vocales en cada vuelta, exageren con la boca el sonido de cada una y conversen sobre lavarse, con humor y sin señalar a nadie.

Edad
3 a 6 años
Duración
35 minutos
Áreas
Lenguaje y comunicación · Música y expresión · Mundo natural y social

Inicio

  1. Digan las cinco vocales exagerando la boca: la A bien abierta, la E como una sonrisa, la I estirada, la O redonda y la U como para dar un beso. Mírense en el espejo o miren la boca de quien tienen al lado.
  2. Muestren el sapo y cuenten que vive en la laguna y que no se quiere lavar el pie. Pregunten: «¿Por qué no querrá?» y escuchen todas las ideas.
  3. Vean el video una vez, juntos, para escuchar cómo cambia la canción con cada vocal. Después, apaguen la pantalla.

Desarrollo

  1. Canten la estrofa normal despacio, sin video, hasta que el grupo se la sepa. En «¡Qué apestoso!», tápense la nariz y abaníquense con la mano: la broma es con el sapo, nunca con alguien del grupo.
  2. Antes de cada vuelta, levanten una tarjeta y pregunten: «¿Ahora con cuál vocal?». Que el grupo la diga en voz alta y canten con ella: con la A, «El sapo no se lava el pie» se vuelve «Al sapa na sa lava al pa».
  3. Dejen que una niña o un niño elija la vocal y dirija la vuelta levantando la tarjeta. Canten más despacio en las vueltas de las vocales, para que dé tiempo de cambiar cada sonido.
  4. Jueguen a adivinar: la persona adulta canta una línea con una vocal sin mostrar la tarjeta, por ejemplo «Ol sopo no so lovo ol po», y el grupo descubre cuál es.
  5. Quienes ya escriben pueden copiar una línea cambiando las vocales; quienes todavía no, dibujan al sapo en su laguna.

Cierre

  1. Canten el final, «Y un día el sapo se lavó el pie», y en «¡Qué limpito!», sacúdanse las manos como si se las secaran.
  2. Conversen sin señalar a nadie: «¿Por qué creen que el sapo cambió de idea? ¿Qué les gusta más a la hora de lavarse: el agua, la espuma o la toalla?». En cada casa se hace distinto, y todas las respuestas valen.
  3. Vayan por turnos a lavarse las manos con agua y jabón, cantando «¡y ahora huele a jabón!».

Materiales

  • Cinco tarjetas grandes con las vocales: A, E, I, O, U
  • Un sapo de peluche (o un dibujo de un sapo)
  • Un espejo irrompible
  • Hojas y crayones

Del sitio, gratis:

Qué observar

  • Dice la vocal en voz alta antes de cada vuelta.
  • Cambia las vocales al cantar, aunque sea en algunas palabras.
  • Abre o redondea la boca según la vocal.
  • Adivina con cuál vocal cantó la persona adulta.

Adaptaciones

  • Con niñas y niños de 2 años, quédense con la estrofa normal y el gesto de «¡Qué apestoso!», y prueben una sola vocal: la A.
  • Para quien todavía no habla o usa comunicación aumentativa, usen las tarjetas de las vocales y el dibujo del sapo: puede elegir la vocal de la siguiente vuelta señalándola.
  • Para quien necesita moverse menos, todo el juego funciona sentados: abanicarse en «¡Qué apestoso!» y sacudir las manos en «¡Qué limpito!».
  • Si en el grupo se hablan otras lenguas, pregunten cómo se dice «¡Qué apestoso!» y «¡Qué limpito!» en casa y digan esas palabras al final de cada vuelta.

Para las familias

Pidan a las familias que canten la canción a la hora del baño y que dejen que su peque elija con qué vocal cantarla.

Para tu planeación

México, Nueva Escuela Mexicana (Fase 2, preescolar)
Campos formativos: Lenguajes; Ética, naturaleza y sociedades. Eje articulador: Artes y experiencias estéticas.
España, Educación Infantil (Real Decreto 95/2022)
Áreas: Comunicación y Representación de la Realidad; Descubrimiento y Exploración del Entorno.

Más planeaciones

Ver todas las planeaciones