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Juegos de ronda: cómo se juegan
Las rondas son juegos cantados en círculo, de la mano, que pasan de una generación a otra. Aquí está lo que sirve para todas: cómo formar la ronda, repartir los turnos y lograr que nadie se quede fuera. Más abajo, cada canción trae sus pasos.
Qué es una ronda
Una ronda es un juego cantado: el grupo forma un círculo de la mano, gira mientras canta y hace lo que pide la letra, como agacharse, pasar por debajo de los brazos o elegir a quien sigue. En España también se les llama juegos de corro.
Son tradicionales: casi nunca se sabe quién las inventó, se aprenden de oído, de los más grandes y de la familia, y cambian de un lugar a otro. En México, «Antón Pirulero» también se canta «Juan Pirulero», y en Argentina, «Al don Pirulero». Si en tu casa se canta distinto, tu versión también vale.
Para aprender una ronda basta con ver el video una vez, juntos; después, apaguen la pantalla y jueguen. Llevar el ritmo sale mejor con personas que con una grabación: en un estudio con 36 niñas y niños de 2 años y medio a 4 años y medio, tocaron el tambor más a tiempo junto a una persona que junto a una máquina o un sonido grabado.
Cómo formar el círculo
Busquen un espacio despejado, mejor al aire libre o con las mesas a un lado. Si cuesta hacer el círculo, formen primero un trenecito: en fila y de la mano, la locomotora toma la mano del último vagón y ya está la ronda. Una línea de cinta o de tiza en el suelo ayuda a que no se deforme.
Tómense de la mano con los brazos estirados, sin jalar, y giren caminando, no corriendo. La persona adulta también está en la ronda: canta, marca un paso tranquilo y cambia de dirección de vez en cuando. Con dos ya hay ronda, tu peque y tú, y unos peluches pueden completar el círculo; si el grupo es grande y los turnos tardan, hagan dos rondas.
Que nadie se quede fuera
Si alguien prefiere mirar primero, que mire: puede marcar el ritmo con un pandero desde afuera o gritar «¡agáchate!» en «El patio de mi casa», y entrar cuando quiera. Si a alguien le molesta el ruido, alternen vueltas fuertes con vueltas bajito y ofrézcanle un lugar tranquilo cerca de la ronda: desde ahí también se juega.
Nadie está obligado a dar la mano ni a abrazar. Quien no quiera tomarse de las manos puede sostener la punta de un pañuelo, y en «Naranja dulce» el abrazo se pide y siempre puede cambiarse por chocar la mano.
Si alguien usa silla de ruedas, la ronda va a su paso: dejen espacio para que la silla avance y gire y, cuando le toque el centro, que la ronda gire a su alrededor. Cada movimiento tiene su versión sentada: en «agáchate», bajar los brazos y la cabeza; en «La farolera», la barrera se abre como una puerta. Quien todavía no habla puede elegir señalando, con la mirada o entregando una flor.
Edades y turnos
Desde los 2 años, una ronda corta y sencilla, con una persona adulta: girar, agacharse y levantarse. Hacia los 3, las rondas con alguien en el centro que elige a quien sigue, como «La pájara pinta». Desde los 4, las de letra más larga o con más partes, como «Arroz con leche» o «La farolera», y los juegos con reglas que cambian, como «Antón Pirulero», donde hay que estar atento para no pagar prenda.
Para que los turnos alcancen, quien está en el centro elige a alguien que todavía no ha pasado; con un grupo grande, pongan a dos o tres en el centro a la vez. Empiecen despacio y vayan un poco más rápido en cada vuelta: una revisión de programas que ayudaron a niñas y niños de 4 a 12 años con habilidades como prestar atención y frenar un impulso encontró que todos tenían eso en común, mucha práctica y un reto que crece poco a poco.
Prendas amables y un final tranquilo
En la ronda no se elimina a nadie. Quien se despista en «Antón Pirulero» deja una prenda, como una pinza de ropa o un pañuelo, y sigue jugando; al final la recupera con un reto amable que elige entre dos, como dar tres saltos de rana o cantar su nombre, y puede hacerlo con alguien. Si un reto no le gusta, se cambia por otro, y ninguno incluye besos ni abrazos a la fuerza.
Que nadie salga tiene una razón: en un ensayo con 65 niñas y niños de preescolar, en el que la mitad jugó juegos en círculo para practicar el autocontrol, ese grupo en conjunto no cambió más que el otro, pero quienes empezaron el año con menos autocontrol sí avanzaron. Si se eliminara a quien se equivoca, saldrían primero quienes más necesitan jugar.
Para terminar, canten una última vuelta lenta, cada vez más bajito, y acaben sentados o agachados en silencio hasta que alguien diga «¡arriba!». Una ronda tranquila, como «Naranja dulce», sirve de despedida al final del día.
Fuentes
- Kirschner, S., & Tomasello, M. (2009). Joint drumming: Social context facilitates synchronization in preschool children. Journal of Experimental Child Psychology. (sitio externo)
- Diamond, A., & Lee, K. (2011). Interventions shown to aid executive function development in children 4 to 12 years old. Science. (sitio externo)
- Tominey, S. L., & McClelland, M. M. (2011). Red Light, Purple Light: Findings from a randomized trial using circle time games to improve behavioral self-regulation in preschool. Early Education and Development. (sitio externo)
Cómo se juega cada una

El patio de mi casa
Ronda para girar, agacharse y levantarse bailando; de 3 a 6 años, y con los de 2, en su lugar, sin girar.
- Hagan un círculo tomados de la mano y giren mientras cantan.
- En «agáchate, y vuélvete a agachar», todos se agachan y se vuelven a levantar.
- En «las agachaditas no saben bailar», quédense agachados un momento y levántense bailando.
- En las letras «hache, i, jota, ka…», paren de girar y den una palmada en cada letra.
Para cantar juntos: Deja que tu peque sea quien grite «¡agáchate!» y que todos le hagan caso.

Naranja dulce
Ronda tranquila de abrazos que se piden y de despedidas; de 3 a 6 años, y buena para cerrar el día.
- Formen un círculo tomados de las manos y giren cantando.
- En «dame un abrazo que yo te pido», cada quien abraza a quien tiene al lado.
- En «adiós, señora, yo ya me voy», todos se despiden con la mano.
Para cantar juntos: El abrazo se pide, no se exige: si alguien no quiere abrazar, puede chocar la mano.

La pájara pinta
Ronda con una pájara en el centro que recoge hojas y flores y elige a la siguiente; de 3 a 6 años.
- Formen un círculo tomados de la mano. Una niña o un niño es la pájara pinta y se sienta en el centro, en el verde limón.
- Mientras todos giran y cantan, la pájara hace como que recoge hojas y flores.
- Al terminar la canción, la pájara elige a alguien del círculo, que pasa al centro y es la nueva pájara pinta.
Para cantar juntos: Deja que tu peque elija a la siguiente pájara: le encanta tener el turno de decidir.

Arroz con leche
Ronda para elegir al ritmo: quien está en el centro señala a uno y a otro y escoge a quien sigue; de 4 a 7 años.
- Formen un círculo tomados de la mano, con una niña o un niño en el centro.
- El círculo gira cantando mientras quien está en el centro mira a sus amigos.
- En «con esta sí, con esta no», va señalando a uno y a otro al ritmo de la canción.
- En «con esta señorita me caso yo», elige a alguien, que pasa al centro para la siguiente vuelta.
Para cantar juntos: Señalen despacio en «con esta sí, con esta no»: así tu peque sigue el ritmo.

La farolera
Ronda con barrera: la Farolera pasa por debajo de los brazos y elige a quien sigue, con cuentas de dos en dos; de 4 a 6 años.
- Los niños se toman de las manos y forman un círculo.
- Dos levantan los brazos para hacer la barrera.
- La Farolera pasa por debajo cantando y, al terminar la canción, elige a otro niño para que sea la nueva Farolera.
- En «dos y dos son cuatro…», cuenten de dos en dos con los dedos.
Para cantar juntos: Canten despacio la parte de «dos y dos son cuatro» y deja que tu peque diga el número que sigue.

Un elefante se balanceaba
Una fila que crece: cada elefante invita a otro a caminar sobre la línea y se cuentan del uno al seis; de 3 a 6 años.
- Pongan una cuerda o una cinta en el suelo: es la tela de la araña.
- Una niña o un niño es el primer elefante: camina sobre la cuerda balanceándose, con un brazo colgando como trompa.
- En «fue a llamar a otro elefante», elige a alguien, que se une a la fila tomándolo de la mano o de la cintura.
- En cada vuelta hay un elefante más. Cuéntenlos con los dedos: uno, dos, tres… hasta seis.
Para cantar juntos: Antes de cada estrofa pregunta «¿cuántos elefantes hay ahora?» y deja que tu peque responda.

Antón Pirulero
Juego de atención sentados en círculo: cada quien imita un oficio y cambia cuando le copian el suyo, con prendas amables; de 4 a 6 años.
- Cada niño elige un oficio y lo imita con las manos: coser, tocar el piano, barrer, cocinar…
- Quien dirige el juego hace su propio oficio mientras todos cantan.
- En cualquier momento, quien dirige cambia y copia el oficio de otro niño.
- Ese niño tiene que darse cuenta enseguida y cambiar al oficio de quien dirige.
- ¿Se despistó? ¡Paga una prenda! Al final, para recuperarla, cumple un reto divertido.
Para cantar juntos: Empiecen despacio y vayan un poco más rápido en cada vuelta.

Canta y Brinca
Juego de esperar la señal: todos agachados, y a brincar solo al oír «¡brinca!»; de 3 a 6 años, para una pausa activa.
- Pónganse de pie y agáchense juntos en el «uno, dos, tres».
- Salten en cada «¡brinca!».
- Úsenla para empezar el día con energía, para una pausa activa en casa o en el salón, o para gastar energía antes de un rato tranquilo.
Para cantar juntos: Esperen agachados hasta oír «¡brinca!»: quien salta antes, se ríe y vuelve a empezar.

Sal de ahí, chivita
Canción de cadena para jugar sentados: cada personaje tiene su gesto y se repiten todos en orden; de 3 a 6 años.
- Inventen un gesto para cada personaje: la chiva, el lobo, el palo, el fuego, el agua, el buey, la soga, el ratón y el gato.
- Es una canción de cadena: cada estrofa suma un personaje nuevo. Repitan todos los gestos en orden, cada vez.
- Hagan turnos para adivinar quién viene después.
Para cantar juntos: Antes de cada estrofa pregunta «¿a quién vamos a llamar ahora?» y deja que tu peque lo adivine.

El sapo no se lava el pie
Un juego de palabras, sin círculo: la misma estrofa se canta cambiando todas las vocales por una; de 3 a 6 años, y con los más chicos, solo con la A.
- Canten primero la versión normal hasta que se la sepan.
- Antes de cada vuelta, pregunta «¿ahora con cuál vocal?» y que tu peque la diga en voz alta.
- Exageren el sonido con la boca: la A bien abierta, la U bien redondita.
- A quienes ya escriben, pídeles que copien una estrofa cambiando las vocales: es el mismo juego, pero en papel.
Para cantar juntos: Canten más despacio en las vueltas de las vocales: así da tiempo de cambiar cada sonido.
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